REFLEXIONES EN VOZ BAJITA DE MENTES PENSANTES Y SUS INQUILINAS.

Marca

Una marca es una entidad viviente, el producto de miles de pequeños gestos.

Calidad

La calidad no es un acto, es un hábito.
Aristóteles.

"Cosas", por Paul Graham

Casi siempre hay alguien que se adelanta y/o escribe las cosas mejor de lo que una lo haría. En este caso se trata de Paul Graham hablando sobre la acumulación de "cosas".

El artículo original se titula "Stuff".

Tengo demasiadas cosas. Le ocurre a la mayoría de los americanos. De hecho, cuanto más pobre es la gente, más cosas parece que tiene. Poca gente es tan pobre como para no poder permitirse llenar su jardin de coches viejos.

Esto no siempre ha sido así. Las cosas solían ser escasas y valiosas. Todavía pueden encontrarse evidencias si se buscan. Por ejemplo, en mi casa de Cambridge, construida en 1876, las habitaciones no tienen armarios. En aquellos tiempos las cosas que tenía la gente cabían en una cajonera. Incluso hace sólo unas décadas, la gente tenía muchas menos cosas. Cuando veo fotos de los 70 me sorprendo de lo vacías que parecían estar las casas. Cuando era niño tenía lo que creía que era una flota enorme de coches de juguete, una cantidad ridícula comparada con la cantidad de juguetes que tienen mis sobrinos. Todos mis Matchboxes y Corgis (coches de juguete) juntos ocupaban un tercio de la superficie de mi cama. En la habitación de mis sobrinos la cama es el único lugar que queda libre.

Las cosas se han abaratado muchísimo pero nuestra actitud hacia ellas no ha cambiado. Sobrevaloramos las cosas.

Esto era un gran problema para mí cuando no tenía dinero. Me sentía pobre y las cosas parecían valiosas, así que las acumulaba casi instintivamente. Los amigos se dejaban algo cuando se trasladaban, veía cosas en buen estado abandonadas en la basura alguna noche, me encontraba con algo casi nuevo por una décima parte de su precio que alguien vendía en su garaje. Y, zas, más cosas.

En realidad estas cosas gratuitas o casi gratuitas no eran ninguna ganga porque valían menos de lo que costaban. La mayoría de las cosas que acumulé no valían nada porque no las necesitaba.

Lo que yo no entendía era que el valor de una nueva adquisición no era la diferencia entre su P.V.P. y lo que yo pagaba por ella. Era el valor que yo obtenía de ella. Las cosas son activos extremadamente líquidos. Si no se tiene un plan para vender esa cosa tan "valiosa" comprada tan barata, ¿qué es lo que la hace valiosa?. La única forma de obtener algún beneficio de ella es usándola. Y si no se le da un uso inmediato es probable que nunca se le dé.

Las empresas que venden cosas han invertido enormes sumas de dinero en hacernos pensar que las cosas todavía son valiosas. Pero sería más cercano a la verdad tratar las cosas como si no valieran nada.

De hecho, es peor todavía, porque una vez acumulada una determinada cantidad de cosas, las cosas empiezan a poseerle a uno, en vez de ser al revés. Conozco a una pareja que no pudo retirarse a su pueblo favorito porque no podían permitirse una casa lo suficientemente grande como para albergar todas sus cosas. La casa no es de ellos, es de sus cosas.

Y, salvo que uno sea extremadamente organizado, una casa llena de cosas puede resultar muy deprimente. Una habitación desordenada y revuelta mina el espíritu. Una razón, obviamente, es que hay menos sitio para la gente en una habitación llena de cosas. Pero hay más. Creo que los humanos examinamos constantemente nuestro entorno para construirnos un modelo mental de lo que nos rodea. Cuanto más difícil de analizar es la escena, menos energía queda para los pensamientos conscientes. Una habitación revuelta es literalmente agotadora.

(Esto puede explicar por qué el desorden no parece molestar tanto a los niños como molesta a los adultos. Los niños son menos perceptivos. Construyen un modelo menos elaborado de su entorno y esto consume menos energía.)

La primera vez que me di cuenta de la carencia de valor de las cosas fue cuando viví un año en Italia. Lo único que me llevé fue una gran mochila llena de cosas. El resto de mis cosas las dejé en el ático de mi casera en Estados Unidos. Y, ¿sabes qué?. Sólo eché de menos los libros. A final de año ni era capaz de recordar qué más tenía almacenado en el ático.

Y cuando volví sólo me deshice de una caja de cosas. ¿Tirar un teléfono de disco?. Puede que algún día lo necesite.

Lo realmente triste de todo esto no es que acumulara toda estas cosas inútiles, sino que generalmente me gastaba dinero que necesitaba desesperadamente en cosas que no necesitaba.

¿Por qué lo hacía?. Porque la gente que se dedica a vender cosas es realmente buena en su trabajo. Un joven de 25 años no es rival para empresas que han invertido años investigando cómo hacer que te gastes dinero comprando cosas. Hacen de la experiencia de comprar cosas algo tan agradable que "comprar" se ha convertido en una actividad de ocio.

¿Cómo protegerse de estas personas?. No puede ser fácil. Soy una persona bastante escéptica y aun así sus trucos han funcionado conmigo hasta bien entrado en la treintena. Pero algo que puede funcionar es preguntarse, antes de comprar algo, "¿esto va a hacer que mi vida sea notablemente mejor?".

Una amiga mía se curó de su hábito de comprar ropa preguntándose a sí misma antes de comprarse algo "¿voy a ponerme siempre esto?". Si no era capaz de convencerse a sí misma de que lo que estaba pensando comprar era una de esas cosas que siempre se pone, no lo compraría. Creo que esto funciona para cualquier tipo de compra. Antes de comprar algo, pregúntate: ¿voy a utilizar esto constantemente? ¿o simplemente es algo bonito? o, todavía peor, ¿es simplemente una ganga?.

Las peores cosas a este respecto son las cosas que no se usan mucho porque son demasiado buenas. Nada posee más a uno que las cosas frágiles. Por ejemplo, la "porcelana" que tantas familias tienen y cuya cualidad que la define no es que sea divertida de utilizar, sino que uno tiene que ser especialmente cuidadoso para no romperla.

Otra forma de resistirse a comprar cosas es pensar en el coste total de poseerlas. El precio de compra es sólo el principio. Hay que pensar en esa cosa durante años—quizá duarnte el resto de la vida. Todo lo que uno posee resta energía a un mismo. Algunas cosas proporcionan más de la que restan. Ésas son las cosas que merece la pena tener.

Yo ya he parado de acumular cosas. Excepto libros—pero los libros son diferentes. Los libros se parecen más a un fluido que a objetos individuales. Tener varios miles de libros no es un inconveniente especialmente grande, mientras que si poseyeras miles de cosas aleatorias serías famoso en tu vecindario. Salvo libros, ahora intento evitar activamente las cosas. Si alguna vez quiero gastar dinero en darme algún capricho, lo emplearé en servicios y no en bienes.

No alego esto porque haya alcanzado algún tipo de indiferencia tipo zen acerca de las cosas. Hablo de algo más mundano. Ha habido un cambio histórico y ahora soy consciente. Las cosas solían ser valiosas, pero ya no lo son.

Pasó lo mismo con la comida a mitad del siglo veinte en los paises indistrializados. Conforme la comida se abarataba (o nos enriquecíamos; es indistinguible), comer demasiado comenzó a ser más peligroso que comer poco. Ahora hemos alcanzado ese mismo punto con las cosas. Para la mayoría de la gente las cosas han llegado a suponer una carga.

La buena noticia es que, si llevas una carga encima sin saberlo, tu vida puede ser mejor de lo que imaginas. Imagina que has estado andando con pesas de dos kilos en los tobillos durante años y que te las quitas de repente.

Bøn Øløøør

Comienza el mundo de la seducción por el olfato. Hace unos días, leí un artículo sobre el marketing olfativo como lo llaman algunos o marketing de estética. Es cierto que hoy en día más que productos, compramos experiencias. Los productos cada vez se diferencian menos, y lo que los hace diferenciarse es todo ese mundo que tienen alrededor, y que consiste en su estética, en su personalidad, en el sonido y porqué no, en el aroma. Es fácil recordar un olor, seguramente más que un sonido, o el tacto y por supuesto la vista. Por eso, hay empresas que ya lo utilizan, creando un aroma para su marca, sobretodo en EEUU y Japón.
La persona que más casas ha vendido, se dedicaba a ir antes a las casas que tenía que enseñar y hacer galletas. Cuando los clientes iban a verla, el olor a galleta recién hecha les hacía comprar la casa, porque les creaba sensación de hogar. Curioso, ¿verdad?
¿A que huele tu marca?

El carro descarado



El carro del supermercado me mira cómo trabajo.
Yo entro y salgo, cargada con mi carretilla, y el carro está allí impasible, brillante y desocupado.
Algunas veces le miro al salir y el me devuelve la mirada, descarado.
Él es un carro con mucha suerte; un día alguien lo abandonó después de descargar la compra en el coche y se quedó allí atrás, escondidito.
Desde entonces está en el paro, y ahora se limita a mirarme sonriente cómo trabajo, impasible, brillante y desocupado.

Lo mejor...

llegar al corazón de la gente con lo que haces.

sloworking cambió mi vida

Un día me encontraba yo al borde del colapso, cuando a punto de petar, pensé que el hecho de crear no tenía por qué ser tan angustioso.
Desde entonces, el momento de la creación ha cambiado su significado para mi y ahora lo disfruto. El resto me importa menos y soy feliz. I'm also a sloworker.

Muuuy interesante



Del 6 al 9 de septiembre nos fuimos a Talamanca a pasar unos días inmersos en una casa de colonias.
La experiencia fue muy interesante, como volver a la adolescencia, 24 horas entre diseñadores noveles y no tanto, haciendo talleres, escuchando ponencias de algunos pesos pesados del diseño y la tipografía.
A mi, esa estancia, me abrió los ojos al mundo tipográfico. Para mi, la tipografía era una forma de expresar muy diferente al universo que se me ha abierto tras algunas conversaciones y ponencias.
Ahora, entre otros libros de cabecera, tengo algunos de Otl Aicher para empezar. Una vez más descubro las conexiones entre disciplinas; la creación conforma un mundo muy amplio donde muchos tenemos cabida con nuestras ocurrencias.
Me hubiera gustado que algunos ponentes se mojaran más y, a parte de hacernos su presentación, nos hubieran hablado de sus procesos creativos, sus preocupaciones, reflexiones, problemas, … es decir, algo más cercano, menos aséptico, pero claro, algunos se olvidan de a qué van a los sitios.
Lo curioso fue que uno de los ponentes en la Escola Muuu, que también apareció por Albarracín, comentó (a la vista de las presentaciones que tuvimos allí) que iba a rehacer su propia presentación de cabo a rabo. Curioso tema.
A lo que iba, la Escola Muuu me sirvió para volver a retomar el diálogo entre diseñadores, conocer gente interesante y ponerme sobre la pista de acontecimientos que no conocía, amén de descansar unos días en un entorno precioso.
Agradezco al Col.ectiu Muuu que, con todo el cariño del mundo, organice la Escola cada año.

Ya tenemos taller



Pensabamos que, al no tener taller, no podíamos trabajar en las esculturas, pero ahora ya no es así.
Nuestro duende ha intercedido y ofrecido un espacio precioso para poder desarrollar nuestros proyectos escultóricos. Hemos comenzado el traslado de herramientas, piedras, maderas, hierros y demás.
Es un espacio abierto en medio del campo, con buenas vibraciones y unas vistas sobre Dénia que incrementan nuestra capacidad creativa.
Ahora depende de nosotras, de mi mente y de mi, como siempre.

I Curso de Ilustración y Diseño: memoria, olvido y todo lo demás


Hablar de este curso sin utilizar superlativos es difícil.
No tenemos los diseñadores, muchas ocasiones de compartir con otros, talleres, preocupaciones, problemas, presentaciones, copas (eso sí), etc. Y ha sido francamente enriquecedor.
Nos ha cargado las pilas a todos, descubrir que somos muchos los que nos cuestionamos el día a día y que pensamos que a través del diseño, unos, de la ilustración, otros, y de la creación en general, los más, podemos construir otra realidad.
Este curso me ha hecho recuperar la esperanza en el acto creativo y en mi. Hacía falta que unos locos como son Isidro Ferrer y Carlos Grassa Toro, se emperraran en organizar este curso que nos han regalado a unos pocos, 4 días maravillosos.
Los ponentes imponentes: Pep Carrió, Arnal Ballester, Raúl, Giorgio Pesce, Peret y Alejandro Magallanes.
Todos ellos tienen en común el ser arriesgados en sus propuestas y saber, además, ilusionar a otros para que desarrollemos las nuestras sin temor.
A veces se me olvida, que estoy en esto principalmente para disfrutar y tengo que reprenderme para poder retomar las vías del disfrute diario. Ahora lo tengo más fácil.

Eudemonía

Concepto utilizado por Aristóteles para plasmar la idea de la felicidad derivada de la realización plena de las capacidades humanas.
Este modelo aboga por una organización de la sociedad que fomente entre sus ciudadanos metas intrínsecas dirigidas a desarrollarse personalmente, mantener relaciones más estrechas o ayudar a los demás. Sé que supone un profundo desafío para el capitalismo actual pero yo me pregunto: ¿qué es preferible potenciar una sociedad materialmente rica e infeliz o iniciar el cambio hacia una más plena?

SLOWORKING

Es un recurso de creación propio, el momento mágico dentro de cada proyecto de comunicación visual, que puede durar 3 minutos, 2 días, 6 meses, ..., pero al que hay que dedicar todo el tiempo y trabajar despacito. Es un recurso tranquilo y consciente.
Ya se correrá cuando haya que gestionar, coordinar, investigar, analizar, … y hacer otro tipo de trabajos más rutinarios, aunque no menos importantes.
Además, ®sloworking puede inventarse objetos-momentos- elementos-actos creativos, artísticos, culturales, … , en definitiva, CREAR. Es también una forma de interrelacionar el mundo empresarial con el mundo artístico. El arte y el diseño recorren caminos paralelos que se comunican entre sí intercambiando conocimientos y experiencias que a ambos enriquecen.
immanente se nutre de la esencia de ®sloworking para crear conceptos, cosas diferentes, sorprendentes, especiales, hechas con cariño y despacito, para que todos disfrutemos del proceso y de los resultados.

¿Rarito?


¿Hace falta ser rarito para ser un sloworker?