REFLEXIONES EN VOZ BAJITA DE MENTES PENSANTES Y SUS INQUILINAS.

patico de verano


¡Qué bien cuidaíco está Patico entre Alessandra y Fabio!
Amparico ha tomado la a-fotico (no sabe que las cámaras modernas incluyen un botoncico de disparo automa-tico) y no se ha atrevido a salir en ella junto a sus churumbeles.
Desde aquí "picamos" a Amparo para que nos envíe otra de ella y Luca, ¿serán capaces?
Continuará…

¿patico ahogaíco?


Mucho nos tememos que entre tanta nadadora, Patico se ha sentido poquita cosa. Nos cuenta nuestra amiga Eija (la nadadora de enmedio) que Patico estaba buceando en el momento de disparar la a-fotica.
La puesta en escena excede ampliamente nuestras expectativas. ¡Tiembla Gemma!

haciendo amigos...

Patico ya ha hecho amigos. Se trata de Bolita, que se ha quedado prendada de este patico sim-patico.
Los dos estuvieron paseando por la terraza, el jardín, la piscina y según cuentan algunos, salieron de farra con desigual resultado sentimental.
¡A disfrutar amigos!

patico buceador

Al patico le faltan el tubo y las gafas de bucear, a mi hermana, un tornillo.
Ella es bestial y estupenda. Una mujer sin miedo, una empresaria sin igual.
Te quiero.

patico esquinaico


Nuestro pelao ha tenido que recurrir a la antigua argucia del espejo para poder salir en la foto con patico. Según cuenta, su Patico no ha querido desembarazarse del "libreto" que llevaba colgando del cuello y así han salido los tres: Salva, Patico y el libreto...

pepe-pato-pico-pata


Ágil donde los haya, ha sido el primero en desmelenarse con Patico.
Pepe es así, sin complejos, resuelto, divertido y estupendo.
Gracias Pepe por ser el primero e inaugurar el veranico.

No hay patitos feos, sino feos sin patico.

… y como muestra, aquí nos véis pasándolo pipa con nuestros paticos.
En breve se nos incorporarán fotos de la peña simpática en igualdad de condiciones.
Feliz veranico a todos.

La verdad, la mentira y todo lo demás...


¡Qué privilegio, una vez más!
Compartir con profesionales y compañeros de profesión este curso es, cada año, un regalo.
Cuando vuelvo al estudio, las cosquillas en el estómago me duran justo hasta la siguiente edición. Es un revulsivo contra la rutina profesional diaria.
Me tocó en el taller de Mario Eskenazi, grande entre los grandes. Pero este año quise disfrutar de todos los talleres y a todos acudí, hablé con profesores y alumnos, aprendí mucho, mucho.
Ahora, los cuentos los veo con otros ojos, he aprendido a narrar con Ángela Lago. La tipografía, el azar, la experimentación, el diseño ha cambiado gracias a la gran Catherine Zask. Sean Mackaoui ha envenenado la composición, ahora a las revistas las veo con otros ojos, son oportunidades para la expresión. Patrick Thomas ha facilitado los procesos. Mario Eskenazi me ha mostrado cómo filtrar la información y traducirla en imágenes sintéticas y potentes. Pablo Amargo con sus microgramas y sus procesos creativos ha alterado a más de un alumno, pero ha conseguido obtener de cada uno, lo mejor.
Isidro y Carlos, como siempre, ocurrentes, eficientes y generosos al compartir con todos nosotros estos cursos.

Premio para ArtCollection

La línea de juegos ArtCollection, ha sido premiada por concepto, diseño e iniciativa responsable.
Crear desde el corazón produce resultados y, sobre todo, satisfacción, pero esta vez, además, EL CHUPETE -Festival Internacional de Comunicación Infantil- ha premiado nuestros esfuerzos.
Que lo reconozca el cliente y el mercado, te hace sentir bien como creativa. Diría que es justo. Pero que los creativos te premien y aplaudan la iniciativa, te hace sentir mejor todavía, si cabe.
Sé que estamos en el buen camino y que eso hace que incluso en momentos inciertos como éstos, los proyectos vengan a nosotros y nuestra proactividad produzca resultados preciosos.
El Chupete, simplemente, nos ha dado la razón.

uno o dos viajes (a propósito de la mentira)


Allí sentadita, y yo desde el autobús, casi me lo creo.

La mujer llegaba todos los días al bar donde paraban los autobuses, y tan pronto se acercada el camarero, que ya la conocía (yo no lo sabía) era para traerle un desayuno suculento, opíparo, especial para un viaje bien largo.

A la mujer le gustaba hacer creer a todo el mundo que todos los días iba a un lugar diferente, lejano y exótico.

Cuando estaba a punto de acabar el desayuno, casi hasta ella misma creía que iba a emprender un largo viaje.

Cada día el viaje era con una persona diferente y a un sitio sugerente y sugerido por la persona que la acompañaba.

La cosa funcionaba de la siguiente manera. Ella se ponía a desayunar y cuando levantaba la vista hacia el autobús que estaba a punto de salir, avistaba a algún viajero aburrido que miraba por la ventana. Ella, automáticamente, lo elegía como compañero de su viaje imaginario y decidía dónde irían esa vez.

Yo, sin saberlo, ese día fui a dos sitios. A uno de ellos, acompañada.

nunca la mentira fue tan joven


Pinocho cumple 125 años.
Y no sólo forjó una iconografía de la mentira reconocible en todo el mundo: el alargamiento de nariz (efecto secundario que, en cierto modo, ahora ha sido refrendado por la psicología: si mientes, sueles frotarte inconscientemente el puente de la nariz). También rompió un esquema muy rígido en los cuentos infantiles: presentaba a un niño mentiroso y travieso, quizá una proyección del propio Collodi, su autor.

De pequeña tuve mi primer punto de no retorno cuando descubrí que si no decía lo que pensaba, nadie se enteraba; seguí con mis reflexiones infantiles y vi que si mentía, tampoco nadie podía saber que lo estaba haciendo.

Pensé que era bueno eso de no ser transparente a los demás, pero al poco me entró el pánico al notar que tampoco yo podría advertir nunca que los demás me mentían a mi. Creo que ese pánico nunca me ha abandonado.

paty y la talla en piedra en benimantell


¿En Benimantell?, que ¿dónde está Benimantell? pues justo al ladito de Guadalest.
Hasta allí nos fuimos las tres a un curso de TALLA EN PIEDRA que organizaba ESPAI OFF de Ceder Aitana y que impartía el gran Paty, grande entre los grandes.
Conocer a Paty ha sido un descubrimiento. Un cantero al modo de los que aparecen en "Los pilares de la tierra" de Ken Follet, pero mejor, mucho mejor. Su corazón no cabe en ninguna catedral.
Hemos aprendido mucho en los 4 días que duró el curso, amén de comer como reinas y reirnos hasta hartarnos con Paty, Pedro, Alejandro y Aurora.
Hablamos con la gente del pueblo, quienes compartieron con nosotros su cultura en el arte de tallar piedra. Allí, quien más y quien menos tenía herramientas de sus padres-abuelos para la talla y les resultaba divertido que 7 locos se empeñaran en sacar algo de aquellos pedruscos en 4 días.
Cada vez tengo más claro que el trabajo manual es beneficioso para mi estabilidad mental. Mientras estás trabajando, tranquilamente, slow, la mente trabaja en paralelo, sin prisas también. Envidio a Paty, le envidiamos todos.
Esto no ha acabado aquí. Jordi Navas de Ceder Aitana va a tener que organizar el segundo curso pronto.

deliciosas mentiras de un niño de 3 años

Los árboles se hablan los unos a otros por la noches
Todos los peces se llaman Pepito o Juanita
Los ositos viven en los desagües
Si permaneces muy quieto, puedes oir las nubes deslizarse por el cielo
La luna y el sol discutieron hace mucho tiempo
Todos el mundo conoce al menos una lengua secreta
Cuando nadie mira, puedo volar
Todos estamos sujetos por lazos invisibles
Los libros también se sienten solos
La tristeza puede comerse
Yo siempre estaré ahí

Me estremezco...


Ayer presentamos en Jávea el proyecto ArtCollection a la gente del pueblo, familiares, amigos y políticos.
Fue un acto bonito, muy bonito porque la gente escuchó la historia con atención y emoción. Sin querer hacerlo largo, nos pusimos a contar y, a pesar de que era la 13:30 h. cuando comenzamos, se nos hicieron las 15:00 h.
Imagino que la gente sentiría hambre, digo yo, pero me emociona pensar que antepusieron el acompañarnos, a una comida.
Un amigo que estaba entre el auditorio me dijo algo que me llegó al alma. Según parece, hacia la mitad de la historia una mujer que allí estaba, dijo en voz alta: "me estremezco al escuchar esta historia...".
Creo que el comentario sintetiza muy bien lo que sentimos todos allí.
Mientras explicaba la historia, iba mirando las caras de la gente porque pensaba que era abusar un poco el alargarlo demasiado (por lo que comentaba de la comida y eso), pero los veía atentos y seguí.
Es la culminación del trabajo bien hecho, la recompensa emocional, la que más valor tiene.

Iniciativas desde el corazón




Hace un tiempo, mi amigo Fernando me habló de una idea. Fernando siempre está ideando.
La idea de Fernando, si fuera de cualquier otro, tendría valor pero viniendo de un constructor, tiene mucho más valor.
Yo sé que para él no toda la construcción vale, por eso hace tiempo que está metido en bioconstrucción y arquitectura bioclimática, y hoy es un geniecillo en ambos temas. Una persona como él, preocupada por la saturación urbanística, la forma en que se hacen las cosas y el futuro que nos espera, ha organizado el 1 Concurso fotográfico sobre arquitectura popular en la Marina Alta.
Que, ¿qué persigue? pues simplemente, mostrar, defender, proponer, recuperar, avisar, … El concurso es una forma de hacer que la gente se movilice, que participe de forma activa. No hubiese tenido la misma aceptación si hubiera dado una charla.
Curiosamente, una iniciativa así, creada desde el corazón y la sensibilidad ha tenido su recompensa y mucha gente ha querido colaborar con él y para colmo, ha recibido muchísimo material fotográfico.
Parece que sí, que la gente está preocupada por los espacios que habitamos porque, entre otras cosas, pronto no habrá espacio habitable posible. Y la gente está apoyando al amigo Fernando.
Me contaba que unos clientes, al enterarse de lo del concurso, quisieron contribuir de manera anónima. Me lo contaba y los ojos le hacían chirivitas.
El martes día 11 de marzo inaugurará la exposición fotográfica en la Casa de la Cultura de Dénia y se prolongará hasta el día 27. Fernando lo ha conseguido.
Usted sabe que puede contar conmigo...

Una gran historia, con un gran final













Cuando estás trabajando, siempre esperas que surja un proyecto tan gratificante que dé sentido a lo que haces, que no te haga olvidar lo maravilloso que es este trabajo y que te recuerde que aún hay muchas cosas por hacer.

Tienes 2 opciones: esperar a que surja el proyecto de tu vida o crearlo directamente.
Este último es el caso. Vimos la oportunidad, la propusimos, creyeron en nosotros y nos lanzamos.

El proceso de creación
Esta historia tan peculiar nace el día en que acudimos a una exposición de pintura que presentaba los trabajos realizados por T.A.P.I.S. -Taller Ocupacional para Enfermos Mentales de Jávea-.
Conocíamos vagamente la labor que el Taller estaba haciendo con los enfermos, todos ellos esquizofrénicos. Las manifestaciones artísticas, ajenas a modas y academicismos, que allí pudimos disfrutar, significaron el germen de lo que aquí presentamos. Sabíamos que de aquello podía surgir una colaboración "muy especial" y así ha sido.
Hablamos con un cliente-amigo juguetero e les propusimos ilustrar la "historia del niño-estrella", un cuento escrito por nosotros para la ocasión.
El resultado fue ALUCINANTE, tanto que el fabricante tuvo claro que había material para desarrollar una línea de juegos de "mente diferente" que acercara a las personas con enfermedad mental a la comunidad a la que pertenecen: sin prejuicios y desde la realidad de sus capacidades personales.
El mundo de los enfermos mentales crónicos es difícil; se sitúa entre la lucha, para que la enfermedad sea aceptada, y la reinserción social y laboral subsiguiente. La pintura representa un puente hacia el mundo de los enfermos, a pesar de que, en ocasiones, a la sociedad le cueste reconocerlo y atravesarlo.
El objetivo de esta singular colaboración ha sido presentar a la sociedad los resultados de la unión entre diseñador, empresa y asociación para propiciar iniciativas parecidas en otros ámbitos.
Tener un cliente como Juguetes CAYRO facilita mucho las cosas. Son más de 20 años colaborando con ellos, diseñando y proponiendo nuevos productos a una empresa que antepone los valores humanos a los estrictamente económicos. Hoy son considerados especialistas en juegos y juguetes como los de siempre, empeñándose en que todo el mundo juegue, pues como ellos mismos dicen, JUGAR ES VITAL.
Junto a ellos y por supuesto, T.A.P.I.S., hemos dado forma, color e ilusión a una colección que ha dejado de ser juego, para convertirse en todo un mundo con significado y personalidad propias.
Ha resultado fácil porque todos hemos disfrutado de libertad para realizar nuestro trabajo, por la comunicación entre nosotros y por la confianza.
Éste es el comienzo de una historia que fusiona perfectamente arte, responsabilidad social, diseño, comunicación y juego.



¿Qué es ArtCollection?
Buscar un nombre para esta línea de juegos, fue fácil. Si estos enfermos son artistas, esta colección, sólo podía tener un nombre: ArtCollection.
Al inicio del proyecto, nos auto-impusimos algunos condicionantes para comenzar a trabajar:
- retribuirles como ilustradores profesionales.
- no utilizar explícitamente en el envase la colaboración con enfermos mentales crónicos para propiciar la compra en el punto de venta. El comprador lo descubre al hacer la adquisición, por medio de un folleto explicativo que está en el interior de la caja.
- contribuir a que otras empresas, tomen el ejemplo y colaboren con asociaciones para facilitar la reinserción social.
Cayro estuvo de acuerdo con nosotros y nos pusimos a trabajar.
La línea de ArtCollection nace, en principio, con 4 productos:


Las premisas gráficas de ArtCollection han seguido un proceso poco convencional. El diseño de una línea de envases, que parecen realizados por niños aunque con francas diferencias, ha sido un trabajo muy laborioso.
La colaboración ha durado cuatro años y ha sido muy gratificante, además de colmar sobradamente las expectativas iniciales. Ha supuesto, también, un aprendizaje a tres bandas y una forma de trabajar totalmente libre, sin alterar en absoluto la rutina diaria de los enfermos.
Por parte de Cayro, entender, apreciar y ayudar a un colectivo poco conocido y menospreciado por la sociedad.
Por parte de T.A.P.I.S., una forma de reinserción y reafirmación en el trabajo que vienen desarrollando.
Y por nuestra parte ha supuesto todo un lujo: plantear un proyecto así, desarrollarlo, sentirnos apoyados en todo el proceso y ver que el mercado está respondiendo.



El futuro

Es prometedor y ya estamos trabajando en la ampliación de la línea, con otros juegos y complementos que abren para TODOS nuevas oportunidades y, lo que es más importante, mayores posibilidades de colaboración con T.A.P.I.S.
Tras presentar en Madrid la línea, primero a medios de comunicación y luego a los clientes en Intergift, los resultados nos animan todavía más y corroboran lo que ya intuíamos. Todos coinciden en que realmente es un proyecto bonito, “una bocanada de aire fresco” como apuntó un periodista en rueda de prensa.

Como diría toda yaya,
“este guisopet está hecho con cariño...”.

P.D.: si queréis tener más información, hacédnoslo saber o también podéis pinchar aquí:
www.mentesdiferentes.com

Marca

Una marca es una entidad viviente, el producto de miles de pequeños gestos.

Calidad

La calidad no es un acto, es un hábito.
Aristóteles.

"Cosas", por Paul Graham

Casi siempre hay alguien que se adelanta y/o escribe las cosas mejor de lo que una lo haría. En este caso se trata de Paul Graham hablando sobre la acumulación de "cosas".

El artículo original se titula "Stuff".

Tengo demasiadas cosas. Le ocurre a la mayoría de los americanos. De hecho, cuanto más pobre es la gente, más cosas parece que tiene. Poca gente es tan pobre como para no poder permitirse llenar su jardin de coches viejos.

Esto no siempre ha sido así. Las cosas solían ser escasas y valiosas. Todavía pueden encontrarse evidencias si se buscan. Por ejemplo, en mi casa de Cambridge, construida en 1876, las habitaciones no tienen armarios. En aquellos tiempos las cosas que tenía la gente cabían en una cajonera. Incluso hace sólo unas décadas, la gente tenía muchas menos cosas. Cuando veo fotos de los 70 me sorprendo de lo vacías que parecían estar las casas. Cuando era niño tenía lo que creía que era una flota enorme de coches de juguete, una cantidad ridícula comparada con la cantidad de juguetes que tienen mis sobrinos. Todos mis Matchboxes y Corgis (coches de juguete) juntos ocupaban un tercio de la superficie de mi cama. En la habitación de mis sobrinos la cama es el único lugar que queda libre.

Las cosas se han abaratado muchísimo pero nuestra actitud hacia ellas no ha cambiado. Sobrevaloramos las cosas.

Esto era un gran problema para mí cuando no tenía dinero. Me sentía pobre y las cosas parecían valiosas, así que las acumulaba casi instintivamente. Los amigos se dejaban algo cuando se trasladaban, veía cosas en buen estado abandonadas en la basura alguna noche, me encontraba con algo casi nuevo por una décima parte de su precio que alguien vendía en su garaje. Y, zas, más cosas.

En realidad estas cosas gratuitas o casi gratuitas no eran ninguna ganga porque valían menos de lo que costaban. La mayoría de las cosas que acumulé no valían nada porque no las necesitaba.

Lo que yo no entendía era que el valor de una nueva adquisición no era la diferencia entre su P.V.P. y lo que yo pagaba por ella. Era el valor que yo obtenía de ella. Las cosas son activos extremadamente líquidos. Si no se tiene un plan para vender esa cosa tan "valiosa" comprada tan barata, ¿qué es lo que la hace valiosa?. La única forma de obtener algún beneficio de ella es usándola. Y si no se le da un uso inmediato es probable que nunca se le dé.

Las empresas que venden cosas han invertido enormes sumas de dinero en hacernos pensar que las cosas todavía son valiosas. Pero sería más cercano a la verdad tratar las cosas como si no valieran nada.

De hecho, es peor todavía, porque una vez acumulada una determinada cantidad de cosas, las cosas empiezan a poseerle a uno, en vez de ser al revés. Conozco a una pareja que no pudo retirarse a su pueblo favorito porque no podían permitirse una casa lo suficientemente grande como para albergar todas sus cosas. La casa no es de ellos, es de sus cosas.

Y, salvo que uno sea extremadamente organizado, una casa llena de cosas puede resultar muy deprimente. Una habitación desordenada y revuelta mina el espíritu. Una razón, obviamente, es que hay menos sitio para la gente en una habitación llena de cosas. Pero hay más. Creo que los humanos examinamos constantemente nuestro entorno para construirnos un modelo mental de lo que nos rodea. Cuanto más difícil de analizar es la escena, menos energía queda para los pensamientos conscientes. Una habitación revuelta es literalmente agotadora.

(Esto puede explicar por qué el desorden no parece molestar tanto a los niños como molesta a los adultos. Los niños son menos perceptivos. Construyen un modelo menos elaborado de su entorno y esto consume menos energía.)

La primera vez que me di cuenta de la carencia de valor de las cosas fue cuando viví un año en Italia. Lo único que me llevé fue una gran mochila llena de cosas. El resto de mis cosas las dejé en el ático de mi casera en Estados Unidos. Y, ¿sabes qué?. Sólo eché de menos los libros. A final de año ni era capaz de recordar qué más tenía almacenado en el ático.

Y cuando volví sólo me deshice de una caja de cosas. ¿Tirar un teléfono de disco?. Puede que algún día lo necesite.

Lo realmente triste de todo esto no es que acumulara toda estas cosas inútiles, sino que generalmente me gastaba dinero que necesitaba desesperadamente en cosas que no necesitaba.

¿Por qué lo hacía?. Porque la gente que se dedica a vender cosas es realmente buena en su trabajo. Un joven de 25 años no es rival para empresas que han invertido años investigando cómo hacer que te gastes dinero comprando cosas. Hacen de la experiencia de comprar cosas algo tan agradable que "comprar" se ha convertido en una actividad de ocio.

¿Cómo protegerse de estas personas?. No puede ser fácil. Soy una persona bastante escéptica y aun así sus trucos han funcionado conmigo hasta bien entrado en la treintena. Pero algo que puede funcionar es preguntarse, antes de comprar algo, "¿esto va a hacer que mi vida sea notablemente mejor?".

Una amiga mía se curó de su hábito de comprar ropa preguntándose a sí misma antes de comprarse algo "¿voy a ponerme siempre esto?". Si no era capaz de convencerse a sí misma de que lo que estaba pensando comprar era una de esas cosas que siempre se pone, no lo compraría. Creo que esto funciona para cualquier tipo de compra. Antes de comprar algo, pregúntate: ¿voy a utilizar esto constantemente? ¿o simplemente es algo bonito? o, todavía peor, ¿es simplemente una ganga?.

Las peores cosas a este respecto son las cosas que no se usan mucho porque son demasiado buenas. Nada posee más a uno que las cosas frágiles. Por ejemplo, la "porcelana" que tantas familias tienen y cuya cualidad que la define no es que sea divertida de utilizar, sino que uno tiene que ser especialmente cuidadoso para no romperla.

Otra forma de resistirse a comprar cosas es pensar en el coste total de poseerlas. El precio de compra es sólo el principio. Hay que pensar en esa cosa durante años—quizá duarnte el resto de la vida. Todo lo que uno posee resta energía a un mismo. Algunas cosas proporcionan más de la que restan. Ésas son las cosas que merece la pena tener.

Yo ya he parado de acumular cosas. Excepto libros—pero los libros son diferentes. Los libros se parecen más a un fluido que a objetos individuales. Tener varios miles de libros no es un inconveniente especialmente grande, mientras que si poseyeras miles de cosas aleatorias serías famoso en tu vecindario. Salvo libros, ahora intento evitar activamente las cosas. Si alguna vez quiero gastar dinero en darme algún capricho, lo emplearé en servicios y no en bienes.

No alego esto porque haya alcanzado algún tipo de indiferencia tipo zen acerca de las cosas. Hablo de algo más mundano. Ha habido un cambio histórico y ahora soy consciente. Las cosas solían ser valiosas, pero ya no lo son.

Pasó lo mismo con la comida a mitad del siglo veinte en los paises indistrializados. Conforme la comida se abarataba (o nos enriquecíamos; es indistinguible), comer demasiado comenzó a ser más peligroso que comer poco. Ahora hemos alcanzado ese mismo punto con las cosas. Para la mayoría de la gente las cosas han llegado a suponer una carga.

La buena noticia es que, si llevas una carga encima sin saberlo, tu vida puede ser mejor de lo que imaginas. Imagina que has estado andando con pesas de dos kilos en los tobillos durante años y que te las quitas de repente.